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Los menús escolares no pasan el examen
Los menús escolares no pasan el examen

1,8 millones de niños de educación infantil y primaria comen a diario en el colegio. ¿Qué tal comen? La experiencia de más de 600 familias sobre el comedor del cole nos sirve para extraer interesantes conclusiones. Descubre más sobre:

  • Gestión y precio de los comedores escolares
  • Cómo son y qué aportan los menús de los escolares
  • Cómo comprobar si tus hijos comen bien
  • Propuestas de OCU para mejorar los menús de comedores escolares

Una encuesta para conocer los comedores escolares

Mediante un cuestionario online, consultamos a los padres y madres sobre el menú de sus hijos en el colegio: preguntamos cuestiones como el tipo de colegio, el precio del menú, cómo se gestiona el comedor, dónde se elabora la comida, la información que reciben los padres, la cantidad de veces que un determinado alimento se incluye en el menú y las diferentes formas de cocinado… Estos datos nos han servido para conocer cómo es el servicio de comedor, clave en la alimentación y salud de los niños, además de importante en su educación para que aprendan a comer bien.

Conseguimos reunir 622 menús mensuales diferentes enviados por familias de toda España, con niños en edad escolar en colegios públicos (73%), concertados (21%) o privados (6%). Los menús estudiados, del curso pasado, corresponden a los meses comprendidos entre marzo y junio de 2023.

Observamos que el precio del comedor depende sobre todo del tipo de colegio: en un centro público cuesta unos 96 euros mensuales, de media, mientras que en un centro concertado el precio sube hasta los 134 euros, y hasta los 146 euros si es privado. El comedor es uno de los gastos más fuertes del curso escolar.

Sin embargo, en general, el precio no afecta a la calidad: hemos comprobado que los menús mejores y más completos no tienen que ser los más caros.

¿Catering o cocina propia en el cole?

En la actualidad, solo en el 33% de los casos se cocina directamente en el centro. Y es que cada vez más los colegios, sobre todo los públicos, recurren a empresas de catering: el 55% de los menús son elaborados por empresas que cocinan miles de menús para diferentes centros y que transportan a los comedores de dos maneras:

  • Envasada y refrigerada para calentar posteriormente en el comedor; es la llamada línea fría, la más generalizada, que se usa en 7 de cada 10 comedores con cocina externa.
  • En platos que llegan calientes el mismo día que se van a consumir; a esta línea caliente, mayoritaria hasta hace unos años, recurren 3 de cada 10 comedores con catering.

Un pequeño porcentaje de colegios mezcla diferentes modelos.

Los menús escolares no pasan el examen

Gracias a la encuesta hemos podido saber lo que comen, cuánto y cómo. Y comprobamos que los resultados del estudio de menús escolares no son nada buenos. Nuestra valoración se basa en el número de raciones recomendadas por la Guía de comedores escolares del programa Perseo de 2008, el documento de consenso sobre la Alimentación en centros educativos aprobado en 2010 por el Consejo Interterritorial del Sistema nacional de Salud, los indicadores de la Estrategia NAOS de 2011, y los criterios propios de OCU:

Cómo debería ser una buena dieta para un niño...

  • Una buena dieta para niños en edad escolar debe incluir:
  • Alimentos ricos en hidratos de carbono, arroz, pasta o patatas como plato principal o guarnición.
  • Legumbres un par de veces a la semana, como plato principal o guarnición.
  • Fruta a diario
  • Verdura, como plato principal o guarnición.
  • Carnes, pescado y huevos alternándose en los platos principales, pero es importante dar prioridad a las carnes magras y al pescado sobre otros alimentos más grasos.

Y en las preparaciones, evitar precocinados y frituras, apostando mejor por guisos, preparaciones a la plancha o al horno. En resumen, una buena dieta para niños, como para los mayores, debe ser variada y equilibrada.

...Y cómo son los menús escolares

Demasiadas patatas, poca legumbre

Las recomendaciones nutricionales sobre arroz, pasta y patatas apuntan a entre 2,5 y 3 raciones semanales, pero, de media, se están dando un poco por encima, unas 3 veces a la semana. Sin embargo, el consumo de legumbres es escaso, no llega al mínimo recomendado de 1,5 veces a la semana.

Comen verdura… pero en puré

La presencia de verdura en la dieta de los escolares es fundamental, ya que proporciona vitaminas, minerales y fibra, y pocas calorías.

Aunque a algunos niños les pueda costar tomar verduras, el comedor escolar es el lugar indicado para crear buenos hábitos. Su presencia en los menús debe ser complementaria a los hidratos de carbono.

El valor medio de la encuesta es de 2,45 raciones semanales, casi alcanza el mínimo recomendado de 2,5. Sin embargo, la forma de elaborar los platos no es la ideal: solo el 11% de la verdura de los menús se cocina entera, la mayoría se presenta en puré o en ensaladas como guarnición (que a menudo los niños se dejan en el plato). Se echan en falta preparaciones de verdura clásicas: judías verdes, menestra, coliflor...

Faltan huevos

  • La carne, el pescado y los huevos deberían aparecer entre una y dos veces a la semana en los menús. El objetivo es variar y alternarlos, dando prioridad a las carnes más magras, a los pescados azules ricos en omega 3 e incluir más huevos.
  • Los escolares comen carne en cantidades que se ajustan a lo recomendado, pero debería rebajarse el porcentaje de embutidos (15%), demasiado grasos.
  • Las cantidades de pescado son adecuadas, aunque deberían tomar más pescado azul. Idealmente los niños más pequeños no deberían abusar de pescados de gran tamaño (atún, pez espada) por su contenido en mercurio, pero sí incorporar grasas omega 3 procedentes de otro tipo de pescados azules (salmón, trucha, boquerón, sardinas, caballa...).
  • Lamentablemente, el consumo de huevos no alcanza el mínimo establecido de una vez a la semana. El huevo es un alimento con pocas calorías, rico en proteínas, minerales y vitaminas.

Y más fruta de temporada

Para el postre, lo ideal es tomar fruta fresca a diario. Se debería optar siempre por frutas de temporada e ir alternando entre unas y otras. En la práctica, los niños comen fruta en el cole unas 3,75 veces a la semana, no a diario. Además, la variedad sigue siendo una asignatura pendiente: básicamente toman plátanos, manzanas y peras. En contrapartida, esa carencia de fruta se suple con un exceso de postres lácteos, sobre todo yogur azucarado: lo recomendable es un postre lácteo a la semana en el menú escolar, pero de media se toman 1,4 veces.

Guerra al precocinado

Croquetas, empanadillas, flamenquines, san jacobos, patatas fritas… están entre los platos preferidos por los niños, pero estas preparaciones suelen venir de precocinados industriales, altamente ricos en grasas e hidratos de carbono y con poca proteína. Aunque en los menús aparecen en poca cantidad, 0,55 raciones a la semana, sería aún mejor si se redujeran a una vez cada dos semanas. 

Ni un solo menú está completamente equilibrado

En OCU nos preocupa la alimentación de los niños y llevamos varios estudios realizados sobre comedores escolares. Si nos fijamos en la evolución de los resultados, en el último estudio, del año 2019, pudimos apreciar una evolución positiva con respecto al anterior de 2006, ya que las raciones semanales se ajustaban más a las recomendaciones nutricionales. Pero ahora los resultados son muy parecidos a los de 2019: se ha producido una ligera mejoría en algunas tendencias, pero la frecuencia de consumo de algunos alimentos sigue siendo excesiva o, por el contrario, no llega al mínimo recomendado.

Ninguno de los 622 menús analizados está equilibrado al 100%. De hecho, un 45% de los menús están muy desequilibrados, especialmente cuando se elaboran fuera del centro escolar, porque aunque no se observan diferencias de calidad en función del tipo de centro o del precio del menú, si las hay en función de dónde se cocinan:

  • El 55% de los menús que vienen de empresa externa en línea caliente son muu desequilibrados.
  • En el caso de la línea fría, cuando el envío se realiza en fría, el porcentaje de menús muy desequilibrados es del 46%.
  • Cuando es la cocina del centro la que se ocupa de elaborar los menús, los resultados son mejores: el 39% obtiene esa muy mala valoración. Demasiados en cualquier caso.
  • En opinión de padres y madres, la tendencia actual de la línea fría empeora la calidad de la comida. Lo que parece claro es que la cocina en el centro ofrece mejor resultado, y por eso desde OCU animamos a que se impulse este modelo. 

5 propuestas para mejorar los menús 

  • Reducir el consumo de alimentos ricos en hidratos de carbono (arroz, pasta, patatas) y aumentar el de legumbres. Queda pendiente incorporar los alimentos integrales; en la actualidad el 36% de los menús ni siquiera ofrecen pan integral.
  • Trabajar más el equilibro de los menús, reforzando la presencia de legumbres, huevos, pescado azul y fruta fresca y reduciendo la presencia de precocinados y postres dulces.
  • Variar más en alimentos y elaboraciones, dando prioridad a elaboraciones con menos grasa. Y evitar repeticiones entre platos y guarniciones: por ejemplo, un primer plato de pasta, patata o arroz debe alternarse con una guarnición de verdura (y viceversa).
  • Aumentar la presencia de productos de cercanía para mejorar la sostenibilidad de la gestión de los comedores escolares. Por otra parte, cerca del 40% de los menús no incorpora alimentos de producción ecológica.
  • Es preciso equilibrar el conjunto de la dieta del niño: lo que no coma en el cole debe tomarlo en casa, en la cena o entre horas. Sería de gran ayuda que los menús incorporaran propuestas de cenas, pero en nuestra encuesta vemos que todavía un 34% de los menús no aporta esa información. Para ello también es muy importante el detalle en los menús: deben indicar el tipo de pescado, la fruta y también el cocinado de los platos (si es al horno, rebozado, etc.) y su guarnición.
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